SERMÓN DE AGOSTO

22 julio 2008

TU SALVACIÓN: COMO CUIDARLA Y OCUPARTE EN ELLA

La salvación es un asunto vital en la vida. Es asunto vital de Dios. La Biblia es la historia del Salvador y de la salvación. La iglesia es el conjunto de personas salvas con un mensaje de salvación. Hablar de salvación es hacer referencia a la transitoriedad del ser humano y un destino final inminente. Salvación es tratar uno de los asuntos más emocionantes para un peregrino que va camino al cielo. También tiene la implicación de responsabilidad mientras el paso por esta vida es doloroso y con constantes pruebas.
¿Qué significado tiene el hecho de tener la salvación?
¿Existe la posibilidad de perder la salvación o “caer de la gracia”?
¿Cuál debe ser nuestra actitud hacia la gracia de Dios?

SITUACIÓN REALISTA DEL SER HUMANO
Para poder entender y valorar la salvación, es básico e imprescindible tener una idea clara y realista de la condición del ser humano, lo cual, naturalmente, incluye nuestra salvación.
La Palabra de Dios es muy poco optimista al abordar la descripción de la situación moral y espiritual del género humano. Hay dos pasajes claves en el Nuevo Testamento que nos dan una visión exacta: Romanos 3:9-23; Efesios 2:1

• Todos, absolutamente todos, hemos pecado.
(9) ¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado.
(10) Como está escrito: No hay justo, ni aun uno;
(11) No hay quien entienda. No hay quien busque a Dios.

• Todos, absolutamente todos, están separados de la presencia de Dios. Romanos 3:23
• Todos, absolutamente todos, están muertos espiritualmente. Efesios 2:1

El Apóstol termina su descripción con la rotunda (v.23) afirmación que todos, absolutamente todos, hemos pecado, y como consecuencia estamos separados de la presencia de Dios.

UNA MIRADA A LAS NACIONES. Las naciones que vivieron desde Adán hasta después de Cristo. Han sido inteligentes en lo terrenal, en los negocios, en la ciencia, en la guerra, en la tecnología, y muchas otras áreas, pero cuando se trata del Dios verdadero, han sido un colosal fracaso. Unos adoran las estrellas, el sol, la luna; otros adoran a animales como la vaca, el toro, el venado. La humanidad ha creado ídolos de la naturaleza yd e su imaginación, y hasta de su propia persona.

EL MUNDO CONTEMPORÁNEO. En las civilizaciones más adelantadas del mundo post-moderno, el dios es la plata, el poder, el placer, en resumen, el YO. El ser humano tiene fe en sí mismo, en su dinero, en su trabajo, en su conocimiento, en su juventud, en su fuerza, en sus planes, pero no tiene fe en Dios, y no puede tenerla porque está muerto espiritualmente y en esa condición no puede entender las cosas de Dios, porque éstas son espirituales y se deben entender espiritualmente.

Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. (Romanos 8:5)
Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. (1 Corintios 2:14)

EL PROBLEMA: NO CONSIDERARSE TAN MALO
El problema con demasiada frecuencia es que el ser humano no se ve a sí mismo como tan malo ni en tan mala condición. Esto es debido de forma fundamental a una razón: La sociedad marca la norma de aceptabilidad moral. Nuestra misma maldad nos hace establecer estándares de lo que es bueno y que es malo. La sociedad va marcando los criterios, las prioridades, las convicciones. Algunas personas se creen mejor que otras por factores económicos, sociales, raciales o religiosos. Entonces ellos se encargar de relativizar las verdades absolutas.
El mejor de nosotros y el peor de nosotros, ambos estamos muy lejos del perfil de santidad de Dios. Porque precisamente es el Señor quien marca y decide cual es la talla que se debe dar para aprobar, y naturalmente, como todos sabemos, ninguno de nosotros la da.

Ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado. (Romanos 3:20)

LO QUE MERECEMOS POR EL PECADO
Lo único que todos nosotros merecemos es la muerte. Lo que nos hemos buscado con nuestro estilo de vida.
Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. (Romanos 6:23)

Como el ser humano no podía hacer nada por sí mismo, Dios tuvo que hacer algo para rescatarlo de la condenación eterna: derramar su gracia. La gracia es el regalo gratuito e inmerecido de Dios Padre por medio de Jesucristo.

LA SALVACIÓN DESDE EL CORAZÓN DE DIOS
• Es un milagro operado por Dios. (Efesios 2:1)
• Es ser rescatado del infierno, de Satanás y de la esclavitud del pecado (Efesios 2:2,3)
• Es la comunión de un pecador arrepentido con el Padre Celestial misericordioso (Efesios 2:4)
• Es recibir nueva vida espiritual con Cristo, nacer de nuevo (Efesios 2:5)
• Es poseer inmediatamente un lugar en el cielo con Cristo (Efesios 2:6)
• Es un regalo no merecido (Efesios 2:8, 5)
• Es comenzar una nueva vida creada por Cristo (Efesios 2:10)

COMO OPERA LA GRACIA DE DIOS
Es increíble pero totalmente cierto. Aquel que única y exclusivamente merecía la muerte, no solo no se le castiga sino que se le perdona, se le restaura y eleva a la condición de hijo de Dios y heredero juntamente con Cristo. ¿Alguien en su sano juicio puede entender esto? ¿Tiene sentido común?
Todo es debido a que Dios ha decido tratarnos con amor, aceptación, bondad y misericordia, cuando lo que merecíamos era totalmente lo contrario. Precisamente la gracia es eso: tratar a uno de forma totalmente contraria como se merece.
Gracia es ser tratado como uno no merece; es únicamente cuando somos conscientes de nuestra pésima condición moral cuando estamos en condiciones de valorar en toda su dimensión y plenitud la gracia de Dios.

LA SEGURIDAD DE LA SALVACIÓN DEPENDE DE DIOS Y NO DE NOSOTROS.
Una persona salva nada podría hacer para que Dios le retire su el regalo de la salvación.
El cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones. (2 Corintios 1:22)
Que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria. (Efesios 1:14)
Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. (Juan 10:27-29)

Nada nos puede separar del amor del Señor. La salvación nos es otorgada de una vez para siempre.

SOMOS SALVOS, ¿COMAMOS Y VIVAMOS COMO NOS DE LA GANA?

Algunos pueden pensar, nada que hagamos o dejemos de hacer puede alterar o afectar nuestro status delante de Dios. Por tanto, comamos y vivamos como nos dé la gana, la vida son días, nada puede separarnos del amor de Dios, somos libres de vivir como nos plazca. Pensar de esta manera significa que una persona ha entendido correctamente el significado de la gracia. Pero también muestra que no ha entendido las implicaciones de la gracia. ¿Confusos? Lo explicaré:

En Romanos 6:1 y 2, Pablo plantea el problema y la solución:
¿Qué concluiremos? ¿Que vamos a persistir en el pecado, para que la gracia abunde?
¡De ninguna manera! Nosotros, que hemos muerto al pecado, ¿cómo podemos seguir viviendo en él?
¿Entonces porqué las personas que son santas actúan impíamente? Por el engaño del diablo y por nuestros descuidos.

Bob George ilustra: Un rey decreta que el perdón se extenderá a todas las prostitutas. El perdón sería bueno pero no te daría necesariamente la motivación para cambiar tu estilo de vida. Pero supón que además de darte el perdón, el rey viene a ti en lo personal y te pide que seas su esposa. ¿Te daría una razón para cambiar la manera en que vives? Absolutamente. Entendamos esto: cuando aceptamos a Cristo en el corazón, comprendimos que todos nuestros pecados fueron perdonados. ¿Pero de te dio ese perdón la motivación para cambiar tu comportamiento? La Biblia dice que somos la esposa de Cristo, y ¡esa relación nos da nueva identidad! Nuestra identidad con Cristo es suficiente motivación para tener una actitud totalmente diferente hacia el pecado.

¿COMO OCUPARNOS EN LA SALVACIÓN?
Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor (Filipenses 2:12)

1. QUIEN HA ENTENDIDO LA GRACIA SE ESFUERZA POR NO PECAR.
Su esfuerzo nace del deseo de no fallar, de no defraudar a alguien que lo ama incondicionalmente. El pecado produce dolor en la persona que vive bajo la gracia. Es el dolor de haber traicionado la confianza del que te ama. El no haber estado a la altura de su amor y gracia. Es el dolor que produce el ser consciente de haber devuelto mal por bien.

2. QUIEN HA ENTENDIDO LA GRACIA VIVE CON ACTITUD DE ADORACIÓN Y REVERENCIA
Reconoce que Dios es santo y merece adoración suprema (Isaías 6.1-9), que su vida personal es templo del Espíritu Santo (1 Corintios 6.19-20), y que Dios es el centro de toda decisión.

3. QUIEN HA ENTENDIDO LA GRACIA VIVE CONFIANDO PLENAMENTE EN DIOS
A pesar de las circunstancias difíciles o que no son entendibles en sus propósitos, pero tiene la convicción de que todo le ayudará a bien (Romanos 8.28), y que Dios guarda su vida (Salmo 138:7-8)

4. QUIEN HA ENTENDIDO LA GRACIA ESTÁ EN CONSTANTE RENOVACIÓN DE SU MENTE
No se conforma con vivir de acuerdo a los criterios del mundo o propios. Está en constante transformación de su mente, sus pensamientos. Ha entendido que el culto que Dios acepta es el de una vida santa.

5. QUIEN HA ENTENDIDO LA GRACIA VIVE EN CONSTANTE OBEDIENCIA A DIOS
Cuando aprendemos a vivir para Cristo, entonces, él vive la vida cristiana en nosotros, y nos conduce a la obediencia a Dios. (Gálatas 2:20)

6. QUIEN HA ENTENDIDO LA GRACIA RECONOCE QUE ES UN INSTRUMENTO DE DIOS
Todas sus obras son el resultado de su amor y gratitud a Dios por la salvación que le ha entregado como un regalo inmerecido. 2 Corintios 5.14-15 nos dice que es el amor de Dios el que nos motiva, impulsa a servir y vivir en servicio y santidad.

7. QUIEN HA ENTENDIDO LA GRACIA LE DA EL VALOR QUE MERECE EL PROJIMO
No menosprecia a nadie, no compite, en el matrimonio, no compite en el liderazgo de su iglesia, porque ha entendido que los dones y el liderazgo provienen de Dios.

8. QUIEN HA ENTENDIDO LA GRACIA COMPARTE DE ESA GRACIA
No se queda callado, sino que busca a toda persona para compartirle la gracia de Dios y conducirlos a ser salvos.

CONCLUSIÓN
Ser salvo es un milagro que Dios operó en nuestra vida. Vivir como salvos, es vivir la vida cristiana. Sin embargo, nadie la puede vivir con todas sus implicaciones. Solo Jesucristo viviendo la vida cristiana en ti. Es la vida de Cristo en nuestro interior lo que nos da la victoria. ¿Qué sería de nosotros sin su gracia?

Constantino Varas de Valdes Contreras

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